lunes, 18 de enero de 2016

CUENTO DE SUSANA Y JASÓN.

Había una vez, en una ciudad muy lejana, que era tan lejana que decían los campesinos que estaba en el cielo. En aquella ciudad solo vivían princesas y príncipes. Como casi siempre en los cuentos las princesas se metían en algún lío y los príncipes valientes y audaces las rescataban de una muerte segura, pero una vez una princesa llamada Susana se metió en el reino de los orcos que escupían fuego. Se corrió la voz de este hecho, como si fuese arena arrastrada por el viento. Se presentaron muchos candidatos para salvarla, ganando Jasón que se suponía que era más fuerte, valiente, listo y todo en lo que estabas pensando. Decidido a salvar a otra damisela en apuros se fue a su castillo de oro para coger lo más bonito y poderoso, su espada de fuego, su armadura de arcángel y su Pegaso llamado Flipi, por que decían que flipaban cuando volaban. Cuando llegó de su trayecto desde su castillo de oro hasta el castillo de orcos que escupen fuego, que tardo lo que estas tardando en leer este relato, abrió la puerta y se encontró con una imagen que nunca había visto. Lo que vio fue a Susana matando a todos los orcos para poder salvar a su familia. Cuando quiso intervenir Jasón Susana le dijo: ¡No me ayudes no te necesito como a las otras princesas que no pueden hacerse nada de daño! ¡Fuera!. Jasón asustado se fue pensando por que no quiso la ayuda de un príncipe de su gran estatus. Susana ese día murió por intentar salvar a su familia que había sido capturada por los orcos. Desde ese día todas las princesas empezaron a valerse por si mismas. 



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